La crisis económica actual ha hecho que en los telediarios tengan cada vez más presencia las noticias de marcado carácter económico y financiero. Por eso es conveniente que todos tengamos unas nociones claras de algunos aspectos básicos de la economía.
No es cuestión de convertirse en un experto, pero sí de comprender algunos términos económicos que la mayoría de las personas no tienen demasiado claros.
Esto no pretende ser un Master en Economía y Finanzas, sino que, como indica su título, solo pretende ser un medio para acercar la economía a aquellos que, sin ser versados en la materia, quieren tener unos conocimientos básicos, que le permitan, entre otras cosas, seguir la actualidad económica con una mejor y mayor comprensión.
Mapamundi: mapas del mundo y mucho más
viernes, 6 de abril de 2012
domingo, 1 de abril de 2012
Don Amancio Ortega: Master en excelencia empresarial (y III)
Amancio Ortega innovaba desde la primera prenda, hacía cosas diferentes, cambiaba tejidos, diseños, cortes y amplió las líneas de productos más allá de las batas de boatiné. Industrias GOA fue la empresa que creó varios años antes para aglutinar un modelo de implantación vertical en un producto textil que no existía aún en España. ¿Qué le faltaba a su producto? Marca, que la forjó a partir de la apertura de su primera tienda en 1975 en A Coruña.
Bajo la marca Zara y con esta apertura, cerró el círculo de la distribución textil y a partir de aquí, el modelo de negocio consistía en consolidar marca, abrir más tiendas y controlar mejor el proceso de integración vertical. En 1979 agrupa todas las líneas de negocio en Inditex y siguió replicando el modelo de éxito agilizando mucho el proceso de diseño de prendas. Hasta entonces, las grandes cadenas de distribución funcionaban con plazos mínimos de un año para cada temporada. Inditex había conseguido desde sus orígenes reducir este plazo a varias semanas con una rotación de stock completa en menos de dos meses.
Esta rotación facilita la venta de prendas constante en el tiempo y este modelo de negocio, se adelantó a las preferencias de consumo de la nueva España democrática. En los años 80, las economías domésticas no permitían comprar prendas de ropa con la frecuencia que se hace en el siglo XXI. Pero Ortega supo que vendrían tiempos mejores y supo anticipar a Inditex y su modelo de negocio a la demanda del mercado. Eso es tener visión de futuro.
Bajo la marca Zara y con esta apertura, cerró el círculo de la distribución textil y a partir de aquí, el modelo de negocio consistía en consolidar marca, abrir más tiendas y controlar mejor el proceso de integración vertical. En 1979 agrupa todas las líneas de negocio en Inditex y siguió replicando el modelo de éxito agilizando mucho el proceso de diseño de prendas. Hasta entonces, las grandes cadenas de distribución funcionaban con plazos mínimos de un año para cada temporada. Inditex había conseguido desde sus orígenes reducir este plazo a varias semanas con una rotación de stock completa en menos de dos meses.
Esta rotación facilita la venta de prendas constante en el tiempo y este modelo de negocio, se adelantó a las preferencias de consumo de la nueva España democrática. En los años 80, las economías domésticas no permitían comprar prendas de ropa con la frecuencia que se hace en el siglo XXI. Pero Ortega supo que vendrían tiempos mejores y supo anticipar a Inditex y su modelo de negocio a la demanda del mercado. Eso es tener visión de futuro.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Don Amancio Ortega: Master en excelencia empresarial (II)
En plena posguerra, cuando Ortega tenía doce años, asistió a un hecho muy habitual en la época. La tienda de barrio de toda la vida dejaba a su madre sin crédito y sin poder realizar la compra. Durísima experiencia para un niño, ver cómo tu propia madre no es capaz de conseguir poner el pan en la mesa por la dureza de la posguerra y la crisis económica. Aquí es dónde la madera y afán de superación te hacer apretar los dientes, cerrar los puños y jurar que nadie de los tuyos volverá a pasar por una situación similar nunca.
A partir de aquí, Amancio Ortega supo que tenía que trabajar duro desde aquel preciso instante y ayudar en su familia, al igual que hicieron muchos otros españoles que abandonaban el colegio siendo casi niños para conocer la dureza de la vida laboral. La camisería Gala en A Coruña fue su primer empleo, destacando por ser el chico para todo. Desde limpiar los cristales, a atender el mostrador le dieron el sello de eficiencia y responsabilidad necesario para saltar a tiendas de más y mejores sueldos con 17 años.
Con el cambio de empleo a la tienda de La Maja, Amancio Ortega comenzó a aportar ideas al negocio y los dueños a tenerlo en cuenta, tanto a él como a sus hermanos. Y en este punto, es dónde se diferencian los emprendedores del resto de las personas, porque la sangre te hierve, la cabeza te bulle y tu cerebro no para de explorar nuevas expectativas e iniciativas. Amancio Ortega no quería entregar ese activo y esa capacidad a otros para que lo aprovecharan y con solo 23 años, en 1963, decide independizarse por su cuenta y dar el gran salto al mundo empresarial.
Amancio Ortega había aprovechado sus diez años como empleado para conseguir una verdadera red de contactos. En su paso por las dos tiendas, había conseguido conocer a los fabricantes catalanes, los sistemas de distribución y hacerse un nombre entre el comercio textil gallego. A este cóctel se le suma un buen carácter comercial y el emprendedor tiene las bases necesarias para establecerse por su cuenta. ¿Cón qué producto? Con las batas de boatiné y con una empresa familiar de cuadro típico de los años 60.
Los años 60 fueron los años de la apertura exterior del país, la emigración expulsaba a muchos fuera de nuestras fronteras y otros, como Ortega, decidían arriesgar contra viento y marea para quedarse en Galicia. Amancio Ortega, su primera mujer, Rosalia Mera, su hermano Antonio y su cuñada, se establecen por su cuenta.
A partir de aquí, Amancio Ortega supo que tenía que trabajar duro desde aquel preciso instante y ayudar en su familia, al igual que hicieron muchos otros españoles que abandonaban el colegio siendo casi niños para conocer la dureza de la vida laboral. La camisería Gala en A Coruña fue su primer empleo, destacando por ser el chico para todo. Desde limpiar los cristales, a atender el mostrador le dieron el sello de eficiencia y responsabilidad necesario para saltar a tiendas de más y mejores sueldos con 17 años.
Con el cambio de empleo a la tienda de La Maja, Amancio Ortega comenzó a aportar ideas al negocio y los dueños a tenerlo en cuenta, tanto a él como a sus hermanos. Y en este punto, es dónde se diferencian los emprendedores del resto de las personas, porque la sangre te hierve, la cabeza te bulle y tu cerebro no para de explorar nuevas expectativas e iniciativas. Amancio Ortega no quería entregar ese activo y esa capacidad a otros para que lo aprovecharan y con solo 23 años, en 1963, decide independizarse por su cuenta y dar el gran salto al mundo empresarial.
Amancio Ortega había aprovechado sus diez años como empleado para conseguir una verdadera red de contactos. En su paso por las dos tiendas, había conseguido conocer a los fabricantes catalanes, los sistemas de distribución y hacerse un nombre entre el comercio textil gallego. A este cóctel se le suma un buen carácter comercial y el emprendedor tiene las bases necesarias para establecerse por su cuenta. ¿Cón qué producto? Con las batas de boatiné y con una empresa familiar de cuadro típico de los años 60.
Los años 60 fueron los años de la apertura exterior del país, la emigración expulsaba a muchos fuera de nuestras fronteras y otros, como Ortega, decidían arriesgar contra viento y marea para quedarse en Galicia. Amancio Ortega, su primera mujer, Rosalia Mera, su hermano Antonio y su cuñada, se establecen por su cuenta.
domingo, 25 de marzo de 2012
Don Amancio Ortega: Master en excelencia empresarial (I)
Vamos con una historia más actual de lo que acostumbro en este blog.
Hace unos días publicó la lista de los hombres más ricos del mundo, y en la quinta posición encontramos a Don Amancio Ortega. Este leonés, aunque gallego de adopción, atesora nada menos que 37.000 millones de dólares.
Es el caso paradigmático de un hombre hecho a sí mismo, inteligente, humilde, observador. Un hombre ejemplar, digno de admiración y que no es un multimillonario al uso. Es la diferencia entre el ser y el pretender.
Mientras que otros millonarios disfrutan siendo “adorados”, y buscan la mayor notoriedad posible, Don Amancio es todo lo contrario. Su discreción es absoluta, y durante muchísimos años nadie conocía su imagen y no existían fotos suyas. Hasta que un día, con motivo de la salida a bolsa de Inditex, decidió sin previo aviso ni motivo aparente, publicar su foto en las cuentas anuales de su empresa.
Incluso cuando el príncipe Felipe acudió a las instalaciones de Inditex en A Coruña, lo recibió en su despacho para evitar que apareciesen fotos del encuentro. Otros habrían aprovechado para posar sonriente orgulloso de poder codearse con altas personalidades.
Don Amancio podría tener todo lo que quisiera comprar, pero sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida, como un simple paseo a la orilla del mar.
Un hombre tranquilo, satisfecho con el éxito alcanzado, pero que no necesita exhibirse continuamente en los medios, buscando una mayor notoriedad.
Hace unos días publicó la lista de los hombres más ricos del mundo, y en la quinta posición encontramos a Don Amancio Ortega. Este leonés, aunque gallego de adopción, atesora nada menos que 37.000 millones de dólares.
Es el caso paradigmático de un hombre hecho a sí mismo, inteligente, humilde, observador. Un hombre ejemplar, digno de admiración y que no es un multimillonario al uso. Es la diferencia entre el ser y el pretender.
Mientras que otros millonarios disfrutan siendo “adorados”, y buscan la mayor notoriedad posible, Don Amancio es todo lo contrario. Su discreción es absoluta, y durante muchísimos años nadie conocía su imagen y no existían fotos suyas. Hasta que un día, con motivo de la salida a bolsa de Inditex, decidió sin previo aviso ni motivo aparente, publicar su foto en las cuentas anuales de su empresa.
Incluso cuando el príncipe Felipe acudió a las instalaciones de Inditex en A Coruña, lo recibió en su despacho para evitar que apareciesen fotos del encuentro. Otros habrían aprovechado para posar sonriente orgulloso de poder codearse con altas personalidades.
Don Amancio podría tener todo lo que quisiera comprar, pero sabe disfrutar de los pequeños placeres de la vida, como un simple paseo a la orilla del mar.
Un hombre tranquilo, satisfecho con el éxito alcanzado, pero que no necesita exhibirse continuamente en los medios, buscando una mayor notoriedad.
domingo, 18 de marzo de 2012
Almirante Blas de Lezo: un héroe olvidado
Para finalizar esta serie de post dedicados a la batalla de Cartagena de Indias y al almirante Blas de Lezo, aquí os dejo una breve biografía de este intrépido militar.
Nació en 1689 en la localidad guipuzcoana de Pasajes, dentro del seno de una familia de ilustres marinos. Con sólo 12 años, De Lezo se enrola como guarda marina a las órdenes del Conde de Toulousse.
Al poco tiempo estalla la Guerra de Sucesión que enfrenta al Archiduque Carlos de Austria y a Felipe de Anjou. Frente a las costas de Vélez-Málaga, Blas de Lezo resultó herido, siéndole amputada la pierna izquierda con sólo 15 años y sin anestesia. Se cuenta que el joven Blas no profirió lamento alguno, y ese mismo año sería ascendido a Alférez.
Tras varias proezas en las que apresaron distintos barcos británicos en el mediterráneo, en 1706 se le encarga aprovisionar a los sitiados de Barcelona. Se le asigna una pequeña flota para burlar a los barcos británicos que asedian la ciudad. De Lezo se ayuda de paja ardiendo y carga sus cañones con material incendiario para ocultar a los navíos españoles que pudieron romper el cerco y abastecer la ciudad.
En 1710, al mando de una fragata apresa 11 navíos británicos, entre ellos el Stanhope, que lo triplica en fuerzas. Los buques españoles solían maniobrar hasta quedar a una distancia suficiente para abordar al enemigo con garfios, tras lo cual entablaban batalla cuerpo a cuerpo. De este modo conseguían apresar navíos de mayor potencia de fuego.
Defendiendo la fortaleza de Santa Catalina de Tolón resulta de nuevo herido, perdiendo la visión del ojo izquierdo. En 1713 fue ascendido a capitán de navío, y en 1714 quedó inválido del brazo derecho, heridas todas ellas que le valieron a los 25 años los sobrenombres de patapalo o mediohombre. Sólo un año más tarde, da un ejemplo de superación de las limitaciones físicas y rescata Mallorca sin un sólo disparo.
Tras 10 años en que fue enviado a limpiar de piratas los Mares del Sur (Perú), en 1930 regresa a España y se le encomienda recuperar dos millones de pesos que adeudaba a la Corona Española la República de Génova. De Lezo se persona en la ciudad con seis navíos, y enseñando un reloj fija un plazo para devolver el dinero bajo amenaza de cañonear la ciudad. El pago es realizado antes de que concluya el plazo dado por el héroe español y los genoveses rinden tributo a la bandera española.
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